Influencia del Sol sobre la Tierra

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Geografía

Figura 1. Estructura del Sol.

Comúnmente estas leves oscilaciones se deben a ciclos de extensa duración involucrados con la órbita que explica la Tierra alrededor del Sol, a cambios en la nubosidad y a otras fluctuaciones que poseen sitio en la Tierra. Inclusive fluctuaciones climáticas subjetivamente leves han tenido efectos drásticos, de entorno regional, en las culturas y han causado el auge y la caída de imperios, como el maya o el del Antiguo Egipto. La proporción de luz solar que llega a la superficie de la Tierra es dependiente de la radiación solar total, del ángulo cenital del Sol y de las variaciones cíclicas de la órbita que explica la Tierra alrededor del Sol, de esta forma como de la proporción de luz solar que la atmósfera absorbe o irradia al espacio. La radiación solar que no es absorbida o reflejada por la atmósfera (por ejemplo, por las nubes) llega a la superficie de la Tierra, la cual absorbe la mayoría de esta energía, y una pequeña proporción vuelve por meditación al espacio. En total, sea la atmósfera o la superficie de la Tierra absorben alrededor el 70 % de la radiación incidente, mientras tanto que el 30 % se refleja y vuelve al espacio, con lo cual no calienta el mundo. Si no fuese por este impacto invernadero natural, en la superficie de la Tierra habría una temperatura media nada acogedora de –18 °C, en vez de los 14 °C de los que disfrutamos en la actualidad. Este impacto se ve potenciado por un crecimiento incesante de las concentraciones de gases de impacto invernadero de la atmósfera gracias a las emisiones procedentes de las ocupaciones humanas, como la quema de combustibles fósiles.

Obtenido de: https://worldmetday.wmo.int/es/el-efecto-del-sol-en-la-tierra

INFLUENCIA DE LA LUNA SOBRE LA TIERRA

Figura 2. Posición relativa entre el Sol, la Tierra y la Luna.

La Luna influye en diferentes fenómenos de la superficie terrestre, uno de ellos es la formación de mareas, que consisten en que cada 12 horas con 25 minutos, aproximadamente, las aguas oceánicas suben de nivel.

Las mareas son producidas por la atracción gravitacional de la Luna y en menor medida por la atracción del Sol. La fuerza de gravedad además de depender de la masa de los objetos que se atraen, también depende de la distancia que los separa; es decir, que mientras más cercanos estén, mayor será la fuerza de atracción que exista entre ellos.

De modo que mientras más pequeña sea la distancia entre la Tierra y la Luna, debido a la órbita elíptica de esta última, la atracción gravitacional entre ellas será mayor. Esto hace que las aguas de los océanos que están frente a la Luna se eleven, en tanto que las aguas del lado opuesto permanezcan en su nivel normal.

El agua sube pocos centímetros en mares cerrados, como el Mediterráneo; y en algunas zonas como la bahía de Fundy, en Nueva Escocia, Canadá, la marea más alta alcanza 15 metros de altura.

Si el único astro que estuviera en el cielo fuera la Luna, notaríamos un levantamiento periódico del agua conforme la Luna se desplaza en el horizonte. Sin embargo, el Sol es otro astro que ejerce atracción gravitacional sobre la Tierra, por ello también produce mareas, aunque menos intensas que las de la Luna.

En México, en el estado de Campeche, los pescadores utilizan las mareas para la captura del camarón, pues cuando sube la marea entra en los esteros cargada de camarones, y al bajar los regresa al mar. Por ello cuando baja la marea, los pescadores colocan su redes para capturarlos.

LOS ECLIPSES

Un eclipse se produce cuando un cuerpo celeste se pone entre otros dos. Por ejemplo, Júpiter tiene 17 satélites, cada vez que uno de ellos pasa entre el Sol y el planeta, se produce un eclipse.

Por su parte, en el pequeño sistema formado por Júpiter y sus satélites ocurren eclipses todos los días, debido a que Júpiter también pasa por delante de sus lunas y nos impide verlas, es decir, las eclipsa.

Los eclipses se deben a que los cuerpos opacos del Sistema Solar proyectan una sombra en el espacio. La Tierra también proyecta una sombra, y cuando la Luna pasa por ésta se produce un eclipse de Luna.

Figura 3. Eclipse de la Luna.

Los tamaños aparentes de la Luna y del Sol son iguales; es decir, que estos astros de lejos se ven más o menos del mismo ancho que se ve tu dedo pulgar si lo miras con el brazo extendido. Por causa de la similitud de su tamaño aparente, algunas veces la Luna pasa justo delante del Sol y lo cubre, produciéndose un eclipse de Sol.

Figura 4. Eclipse del Sol.

Obtenido de: http://www.cursosinea.conevyt.org.mx/cursos/cnaturales_v2/interface/main/recursos/antologia/cnant_4_03.htm

Kendor Emmanuel O´Shelly Parada

Kendor Emmanuel O´Shelly Parada

Ingeniero en Geociencias, Docente

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