Tectónica de placas

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Actualmente, el resultado de numerosas investigaciones ha dado lugar a la creación de la Teoría de tectónica de placas o tectónica global, que explica como todos los fenómenos que afectan la corteza terrestre están relacionados entre sí, y tienen su origen en las corrientes convectivas del manto superior.

Imagen 1. Distribución de las principales placas tectónicas.

De acuerdo con esta teoría, la corteza terrestre es una capa delgada y rígida que presenta un conjunto de fallas que la dividen en bloques o fragmentos de gran tamaño denominados placas tectónicas, las cuales flotan y se desplazan de manera independiente sobre el manto superior, formando entre sí un mosaico a manera de rompecabezas.

Existen siete placas tectónicas principales: del Pacífico, norteamericana, sudamericana, africana, euroasiática, indoaustraliana, y antártica; sin embargo, también se encuentran otras placas de menor tamaño pero resultan muy importantes por su continua actividad, como la de Cocos, del Caribe, arábica, de Nazca y la filipina. Al igual que la corteza terrestre, las placas pueden ser oceánicas o continentales.

Las placas tectónicas al estar constituidas por materiales menos densos que los de la astenósfera, flotan sobre esta, al igual que los hielos en el agua, permitiéndoles desplazarse lentamente unas con respecto a otras, acercándose o separándose, llevando consigo los continentes y las depresiones oceánicas que forman parte de ellas.

Las fuerzas que originan los movimientos de las placas tectónicas son generadas por las corrientes convectivas que se presentan en la astenósfera, la cual, no hemos visto anteriormente, se encuentra en estado semilíquido debido a las altas temperaturas.

Imagen 2. Distribución de las placas tectónicas en el territorio mexicano.

Cuando las corrientes calientes suben hasta chocar con la corteza terrestre se separan en direcciones opuestas; este movimiento divergente provoca la separación de las placas y la salida del material del manto en forma de magma. Por otro lado, si las corrientes son convergentes provocan el choque de las placas y el consecuente arrastre de la corteza terrestre hacia el interior del manto.

Imagen 3. La energía que proviene del núcleo calienta el manto superior o astenósfera de la Tierra, produciendo corrientes de convección que mueven las placas tectónicas.

Las placas tectónicas se mueven una con respecto a otra, y al hacerlo se separan, se deslizan o chocan entre sí. En sus límites de falla o bordes se observan diferentes procesos: Divergentes, Convergentes y Transformantes.

Procesos Divergentes o de expansión

Se producen en aquellos lugares donde las placas tectónicas se separan a causa de las corrientes ascendentes de la astenósfera, dando lugar a la salida de material magmático procedente del interior para formar nueva corteza oceánica. El magma se deposita en los bordes de las placas y las empuja en direcciones opuestas, provocando su desplazamiento y por tanto la expansión de los océanos y la deriva de los continentes.

El magma que continúa saliendo, al enfriarse también construye a la formación de grandes cadenas montañosas en los bordes de las placas conocidas como dorsales oceánicas. En ellas se efectúa la mayor actividad volcánica del planeta y se presentan movimientos sísmicos. Cabe mencionar que las partes más altas de las dorsales que emergen del océano como islas enteras, como el caso de Islandia, las islas Azores y las Canarias en el Atlántico o las Revillagigedo o Hawái en el Pacífico. Los procesos de expansión más importantes del planeta son las dorsales del Atlántico, del Pacífico y del Índico.

Imagen 4. Los procesos divergentes favorecen principalmente la formación de dorsales oceánicas, la deriva de los continentes y la expansión del fondo oceánico.

Procesos Convergentes o de subducción

Se presentan en las zonas de la corteza terrestre en donde las corrientes convectivas descendentes del manto superior producen el acercamiento y la colisión de dos placas tectónicas. Existen tres tipos de colisión de placas.

1. Colisión placa oceánica y placa continental.

Cuando la placa oceánica choca con una continental, parte de la primera (más pesada y densa) se hunde bajo el borde de la segunda (más ligera) hacia el interior del manto, donde los materiales rocosos se vuelven a fundir. Este proceso conocido como subducción, da como resultado la formación de grandes y profundas fosas tectónicas comúnmente conocida como trincheras oceánicas. Por ejemplo, en la región cercana a la costa sur de México, la placa de Cocos, al hundirse por debajo de la norteamericana, ha formado una fosa tectónica llamada trinchera mesoamericana.

El choque y la consecuente compresión de estos dos tipos de placas también ocasiona la formación de grandes plegamientos, es decir, de cadenas montañosas en los límites de la placa continental, las cuales se disponen paralelamente a la zona de subducción, y la generación de fuerte actividad sísmica. Por ejemplo la cordillera de los Andes es resultado de la compresión generada por la colisión entre las placas del Pacífico y la Sudamericana.

Imagen 5. Colisión entre una placa oceánica y una continental. (Arco volcánico)

2. Colisión de dos placas oceánicas.

Si dos placas oceánicas colisionan entre sí, la de mayor densidad y peso se desliza por debajo de la otra presentando una subducción. El resultado es la generación de fuertes sismos, la formación de grandes fosas en el fondo oceánico, así como de conos volcánicos alineados al área de contacto de las placas en caso de emerger a la superficie, forman los arcos insulares. Por ejemplo, el choque de la placa filipina y la indoaustraliana dio como resultado la formación del archipiélago de las Filipinas.

Imagen 6. Colisión entre dos placas oceánicas. (Islas volcánicas)

3. Colisión de dos placas continentales

Este tipo de colisión provoca compresión y plegamiento de los materiales que conforman a ambas placas, creando cordilleras plegadas de gran altitud son fenómenos volcánicos, debido a que la subducción es muy poco profunda, pero con fuertes sismos en la zona. Así se formó la Cordillera del Himalaya y Asia.

Imagen 7. Colisión entre dos placas continentales. (Cordillera montañosa)

Procesos Transformantes o laterales

Se producen cuando dos placas se desplazan lateralmente una respecto a la otra a lo largo de sus límites, formando lo que se conoce como falla de transformación. Estos procesos no se crea ni se destruye la corteza terrestre, sin embargo, el desplazamiento provoca fricciones que liberan energía en forma de actividad sísmica. Un ejemplo de movimientos transformantes son los que se producen en la falla de San Andrés, entre la placa norteamericana y del Pacífico a lo largo del golfo de California en México hasta la ciudad de San Francisco en Estados Unidos de América. La dinámica de las placas tectónicas presentan movimientos diferentes; estos movimientos han configurado a lo largo del tiempo la distribución de los océanos y continentes, así como el relieve sobre la corteza terrestre. Sin embargo, toda esta disposición no es permanente, pues estos procesos, junto con el vulcanismo y sismicidad, continuaran presentándose.

Archivo:Falla de desp horiz lmb.png - Wikipedia, la enciclopedia libre
Imagen 8. Los movimientos de transformación entre las placas ocasionan fallas y fracturas en la corteza terrestre.

Bibliografía.

  • DOMÍNGUEZ, G. RAFAEL, GABRIELA, E. NYDIA & GRIJALVA, D. LUZ, M. (2018). “Geografía” (Módulo de aprendizaje), Copyright© 2011 por Colegio de Bachilleres del Estado de Sonora. Tercera edición.
  • ESCOBAR, M. ALICIA (2019). “Geografía”, Editorial: MCGRAW-HILL Interamericana Editores S.A. de C.V. Número de páginas: 206
Kendor Emmanuel O´Shelly Parada

Kendor Emmanuel O´Shelly Parada

Ingeniero en Geociencias, Docente