PERIODISMO.

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La palabra impresa es, por así decirlo, un medio por el cual la palabra oral se vuelve permanente (Dechandt, 2004). De esta manera, la información que se transmite por medio del habla puede quedar registrada en un texto escrito, ya sean libros, revistas, periódicos o cualquier otro medio que se te ocurra, y estar disponible para que otras personas puedan consultarla.

Cuando hablamos de la prensa, muchas veces viene a nuestra mente la imagen de los periódicos o diarios de circulación nacional, impresos en gran formato, y que contienen las noticias más importantes que ocurrieron recientemente. Sin embargo, el concepto de prensa va más allá: desde aspectos históricos que involucran al invento del alemán Johannes Gutenberg, hasta la publicación actual de revistas especializadas y los distintos géneros que componen el periodismo.

Con el origen del alfabeto, la humanidad comienza a dejar constancia escrita de su andar por la historia. A inicios del siglo IV a.C., los romanos difundieron diversos textos gracias al trabajo de los primeros libreros y al establecimiento de scriptoria, que eran habitaciones en los monasterios donde los escribas realizaban la copia de libros a mano (Olivares Chávez, 2006). De hecho, uno de los principales antecedentes de la prensa informativa se da gracias a las Actas diurna, populi romani difundidas durante la época de Julio César, que consistían en una especie de documentos con información sobre actos del gobierno, hechos y hazañas de la familia imperial, así como diversas noticias de interés general (González Fernández, 2002).

En la China del siglo IX, se utilizaba la xilografía para la impresión de distintos documentos. Este método consistía en grabar en madera textos en relieve, a los cuales se les colocaba tinta para poder realizar varias copias. También se utilizaban grabados hechos de barro cocido y más tarde de metal. Cada signo individual se tallaba en uno de estos materiales y las hojas del libro se componían con la unión de cada letra. La xilografía era particularmente compleja en China debido al gran número de signos empleados en la escritura de su idioma (Velduque Ballarín, 2011).

Durante la Edad Media, y con el establecimiento de las rutas de la seda, se extiende por Europa el uso del papel, sustituyendo a otros materiales como el papiro. En marzo de 1434, Johannes Gutenberg comienza a construir un nuevo mecanismo de impresión que, a diferencia de la xilografía, consistía en imprimir utilizando letras independientes, y es en 1455 cuando utiliza su invento para elaborar el primer libro impreso de la historia: la Biblia (Wigelsworth, 2006).

Los orígenes de la prensa en México se remontan a la época inmediatamente posterior a la Conquista Española (siglos XVI y XVII), cuya primera manifestación fueron las hojas volantes, es decir, escritos de carácter informativo que carecían de periodicidad.

Las primeras publicaciones periódicas novohispanas fueron las gacetas, que en el siglo XVIII y bajo la inspiración de sus similares europeas, se consolidaron como un medio de información y de ilustración de los lectores, más no de formación de opinión pública.

La coyuntura de la guerra de Independencia (1810-1821) marcó un cambio de rumbo en la prensa en la Nueva España pues al tiempo que las publicaciones se multiplicaron, sus contenidos decayeron al adquirir un tinte menos informativo y más propagandístico.

Un hecho a destacar es que desde la aparición de las gacetas y hasta el inicio del movimiento de Independencia, gran parte de los periódicos importantes de la Nueva

España fueron fundados y, en ocasiones, administrados por sacerdotes, como es el caso de Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón.

En la primera mitad del siglo XIX el periodismo mexicano se desarrolló con amplitud, pero bajo la sombra de los partidos políticos y los principios ideológicos; de igual forma, su libertad de expresión estuvo constante y estrechamente ceñida a la voluntad del gobierno en turno.

El desarrollo del periodismo una vez finalizado el Primer Imperio (1821-1823, bajo el régimen de Agustín de Iturbide) se caracterizó por el surgimiento de numerosos periódicos tanto de carácter liberal como conservador. Dentro de los más importantes en el primer rubro podemos mencionar El Ateneo Mexicano, el Siglo XI y el Monitor Republicano, mientras que por el lado conservador están La Patria y El Observador Católico, por mencionar algunos.

Los periódicos se empezaron a vender en kioscos y en las calles a finales del siglo XIX; sin embargo, por los altos costos del periódico y los grandes índices de analfabetismo las ventas eran bajas y los tirajes reducidos. En 1896, y con el subsidio del gobierno de Porfirio Díaz, surge el primer periódico moderno, con un costo muy por debajo de los demás (entre uno y dos centavos, comparados con los seis que en promedio costaban la mayoría de los diarios): El Imparcial.

El Imparcial tomó como modelo los grandes periódicos norteamericanos. Fue el primero en publicar junto con las noticias políticas y económicas, crónicas sociales, información para la mujer, concursos de belleza, caricaturas y un mayor número de fotografías que las usuales en cualquier otro periódico. Alcanzó a tener un tiraje de hasta 100,000 ejemplares y le dio fuerte entrada a la publicidad. Además, El Imparcial fue el primer periódico en hacer uso de las agencias internacionales de noticias y en tener corresponsales propios en el interior del país.

Más adelante, en la primera fase de la Revolución (iniciada el 20 de noviembre de 1910) se garantizó la libertad de prensa y se crearon numerosos periódicos y revistas que apoyaban las ideas revolucionarias. Con esto la prensa se subordinó a los objetivos revolucionarios bajo la administración de Venustiano Carranza, encargado del Poder Ejecutivo en 1914. Para 1916 fue fundado El Universal y en 1917 El Excélsior, periódicos que revivieron la industria periodística y que hasta nuestros días son contados entre los más influyentes del país.

Con la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) en 1929, se dio un cambio en el manejo de la prensa escrita, utilizando a la misma para el proceso corporativo del gobierno. Se creó entonces un periódico llamado El Nacional Revolucionario, cumpliendo con la función de vocero para consolidar a este nuevo gobierno.

A diferencia del periódico, las revistas no se publican diariamente, sino que tienen una periodicidad que puede ser semanal, mensual o bimestral. Una de sus características principales es que buscan generar un impacto visual en el lector, estimulando su curiosidad (Gäde, 2002). ¿Recuerdas haber visto una revista en donde aparezcan diversas fotografías o imágenes que te parecieron atractivas? Pues éstas son diseñadas y colocadas por personas que buscan despertar tu interés, y de acuerdo con tus gustos, ya sean musicales, deportivos o culturales, existen escritores que redactan artículos con contenidos que abordan estos temas.

Los géneros periodísticos son modalidades de la creación literaria cuyo fin es realizar una estricta información de la actualidad (Martínez Albertos, 1989). Por los contenidos que abordan, pueden clasificarse en géneros informativos y de opinión.

Conjunto de valores y criterios que guían a un medio en el manejo de la información. La cobertura que se le da a un suceso, el punto de vista y el tono utilizado son algunos de los elementos que ayudan a identificarla. En ocasiones los medios de comunicación responden a intereses comerciales, políticos o sociales que hacen que sus opiniones se inclinen hacia una determinada perspectiva, modificando la manera en que llevan la información al público. (línea editorial).

Los géneros de opinión “son aquellos que buscan implantar ideas o principios en la mente de las personas, con la intención de que se mantengan en ella” (García y Gutiérrez, 2011). Esto quiere decir que el autor de estos contenidos busca darle a conocer al público su opinión sobre algún suceso relevante, y utiliza argumentos para convencerlos de que está en lo correcto.

RICARDO LAGUNA

RICARDO LAGUNA

• Formación académica: Universidad Pedagógica Nacional, Campus Nogales, Sonora; Maestría en Formación Docente. Constancia de Estudios. Cédula Profesional acreditada. • Experiencia profesional y cátedra: Universidad Durango Santander campus Nogales, Sonora; Escuela de Enfermería “Pablo de Anda”, A.C. Nogales, Sonora; Centro de Estudios Universitarios de Occidente; Instituto Tecnológico de Monterrey; Universidad del Valle de México campus Nogales. Preparación complementaria reciente: Cambridge English Assessment part of the University of Cambridge; DynEd the smart way to English; University of Cambridge. ESOL Examinations; CONACULTA, Dirección General de Publicaciones, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco; Instituto Sonorense de Cultura. Gobierno del Estado de Sonora; Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco, la Universidad de Guadalajara y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.