COMUNICACION ESCRITA

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La comunicación es el proceso de intercambio de información entre dos o más participantes que juegan los papeles de emisor y receptor de manera alterna. La comunicación tiene como fin transmitir y recibir ideas o mensajes. Existen varias formas de comunicación, en esta ocasión nos vamos a centrar en la comunicación escrita, qué es y cuáles son algunas de sus características más importantes.

La comunicación escrita es un tipo de comunicación donde el emisor elabora un mensaje sin necesidad de coincidir espacial y temporalmente con su receptor al momento de hacerlo. En este tipo de comunicación no es necesaria siquiera la coincidencia efectiva entre emisor y receptor, ya que el sujeto propio de la comunicación es el ser humano.

La comunicación escrita codifica con precisión el lenguaje hablando, existe un lazo entre oralidad y escritura, pero presenta rasgos particulares, es decir, características propias que la convierten en mucho más que un «sustituto» de la transmisión oral. A lo largo de la historia, este tipo de comunicación se ha desarrollado de manera importante gracias al impacto de las tecnologías y la ciencia. Se pueden diferenciar básicamente tres etapas del proceso y desarrollo de la comunicación escrita: los pictogramas, la aparición de alfabetos en soportes físicos como la piedra, la cera, la arcilla, el papiro y finalmente el papel; y por último, la información transmitida a través de medios electrónicos.

Ventajas y desventajas de la comunicación escrita

Una de las ventajas más destacadas de este modo de comunicación es que tiene permanencia, se puede volver a usar, y además queda registrada. Esto ha servido de mucha ayuda a lo largo de la historia, ya que por ejemplo, antes de la aparición de la comunicación escrita, las experiencias, enseñanzas y conocimientos se transmitían únicamente vía oral, algo que podía hacer desaparecer ese conocimiento.

Por esta misma razón, la comunicación escrita se le conoce también como una fuente de consulta, y es válida para todo tipo de disciplinas: historia, ciencias, ciencias sociales… Además, los documentos escritos, en el proceso de realización de los mismos, se pueden repensar, reflexionar, definir y reescribir para lanzar el mensaje correcto, el que realmente se quiere enviar.

En cuanto a las desventajas, una de las más importantes es que no existe una retroalimentación inmediata, y esto es lo que la diferencia principalmente de la comunicación oral. Muy en relación con este punto, en la comunicación escrita no existe una persona que explique su contenido como en una conversación y esto puede dar lugar a malinterpretaciones. En redes sociales, aunque existe mucha capacidad para interactuar, esto sucede muy a menudo, el receptor no es capaz de comprender qué quiso decir el emisor utilizando determinados mensajes.

La última de las desventajas, y también entran en juego en este aspecto las redes sociales, es que la comunicación escrita puede fomentar el aislamiento. El emisor del mensaje se basa únicamente del medio escrito o electrónico para lanzar su mensaje, sin esperar esa respuesta del receptor.

Si atendemos a los estilos de la comunicación escrita, podemos hablar fundamentalmente de cuatro de ellos: descriptivo, narrativo, argumentativo y expositivo.

El estilo descriptivo consiste en representar objetos o ideas para que el receptor que lo lea sea capaz de reproducir ese mensaje en su mente. La narrativa es el relato de uno o varios sucesos ordenados, narrar es contar historias, relatar acciones mientras se conectan situaciones entre sí. La argumentación es la capacidad de la comunicación escrita de emitir juicios de valor sobre determinada temática, se intenta en este caso persuadir al lector, al receptor. Por último, el estilo expositivo difiere de la argumentación en que en este caso no se emiten juicios de valor, sino que se presenta la información de manera sencilla y clara, neutral.

La estructura en la comunicación escrita es el elemento a través del cual se alcanza la claridad, la objetividad y la concreción. Para que toda información sea completa, y su estructura sea adecuada, ha de responder a las siguientes preguntas: ¿qué?, por el acontecimiento en cuestión; ¿quién?, la persona o agentes de los que se habla en la comunicación; ¿cómo?, el modo en el que se desarrollan los acontecimientos; ¿dónde?, el lugar de los hechos; ¿cuándo?, el tiempo en el que se produce la información; y por último, ¿por qué?, que responde a la explicación de la causa. La estructura, o más bien el hecho de responder a estas seis preguntas, se conoce también en periodismo, investigación científica o investigación policial como la regla de las 6 W, ya que la mayoría de esas preguntas en inglés se inician con una palabra que comienza con la letra W.

Tipos de formato en la comunicación escrita

La comunicación escrita requiere siempre de un medio, aunque podríamos hablar de medios físicos y medios virtuales, en esta ocasión nos vamos a referir a los formatos más habituales para lanzar mensajes escritos. Tales como: El formato epistolar, Periodístico, literario, memorándum, formato instructivo y por último el académico. Formato epistolar son las cartas, que existen desde hace siglos. El formato periodístico, tiene como característica que no está lanzado a un sólo receptor, sino a una gran multitud a través de un léxico sencillo y conciso. El formato literario por su parte se distingue por su manejo rico e imaginativo del lenguaje. El memorándum es el modo de comunicar mensajes administrativos a instituciones, gobiernos y empresas. El formato instructivo es aquel en el que el mensaje relata una serie de reglas, instrucciones, recomendaciones o pasos a seguir para conseguir cualquier tarea. Por último, el formato académico es el que está ligado a la exposición exhaustiva y disciplinar.

Gilberto Quijada Quezada

Gilberto Quijada Quezada

Ing. Industrial , Docente