Visión Lobo 5

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Los seres humanos pasamos por diversos procesos y etapas que nos forman, que nos permiten convivir con otros seres humanos asi como conocer y desarrollar nuestras capacidades en todas las áreas que nos forman

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Uno de estos procesos es la socialización,por el cual toda persona aprende a interiorizar las normas y los valores del entorno o sociedad donde se desenvuelve. Así, dependiendo de cómo se desarrolle dicho proceso, cada persona tenderá a mostrar una serie de preferencias, costumbres… y por lo tanto, un patrón comportamental y conductual propio.

La forma de interiorizar las normas y valores del entorno va a influir no sólo a nivel comportamental sino también a nivel cognitivo y emocional, lo que finalmente compondrá los elementos básicos sobre los que se desarrollarán ciertos rasgos de personalidad, que caracterizarán al individuo.

Aquellos contextos, grupos, instituciones, etc., que de alguna forma u otra forman parte del proceso de socialización se denominan Agentes de Socialización.

Los Agentes de Socialización más nombrados por los sociólogos son:
  • La familia.
  • La escuela.
  • La relación con los iguales.
  • Los medios masivos de comunicación.

Durante la infancia, el principal agente de socialización es la familia, ya que es el contexto donde se desarrollan las primeras relaciones interpersonales y donde tienen lugar las primeras impresiones sobre sí mismo y el mundo que le rodea.

Su importancia radica en que además de ser el primer contexto de interacción, es también el que ejerce su influencia durante más tiempo y durante las etapas evolutivas más cruciales en el desarrollo tanto cognitivo, como socioemocional del menor. Hablamos de la infancia y de las adolescencia, donde  los aprendizajes que se creen van a formar parte del repertorio conductual y emocional que se mostrará en el resto de entornos.

Por lo tanto, la familia debe proporcionar el sostén para que el individuo desde su nacimiento, pueda desarrollar sus capacidades cognitivas, emocionales y sociales dentro de un entorno protegido y emocionalmente afectivo.

La familia ayuda a propiciar:

1- Autoestima y sentido del yo (identidad), que influye tanto en el nivel de seguridad que el menor tiene en sí mismo como en los demás.

La autoestima va a depender sobre todo de la calidad de las relaciones interpersonales y de las pautas educativas  que se deriven de dichas interacciones.

2- Responsabilidad y compromiso ante las normas y límites que se expongan en el sistema familiar, es decir, pautas educativas que además serán las propias del contexto social en que se encuentre la familia.

Podemos decir que, las experiencias vividas en el entorno familiar influyen en la creación de los esquemas cognitivos que compondrán la identidad del menor, sus características comportamentales y emocionales, además de sus valores.

Autoconcepto

El autoconcepto es básicamente la imagen que tenemos de nosotros mismos. Esta imagen se forma a partir de un buen número de variables, pero es particularmente influenciado por nuestras interacciones con las personas importantes en nuestras vidas.

Incluye la percepción de nuestras capacidades y nuestra propia singularidad, y a medida que envejecemos estas auto-percepciones se vuelven mucho más organizadas, detalladas y específicas.

El autoconcepto es un término de gran relevancia en al ámbito de la psicología social, pero fundamentalmente ha sido desarrollado por los teóricos de la psicología humanista, en cuyo seno se ha considerado como un pilar básico para el posterior desarrollo de sus diversos abordajes terapéuticos.

Componentes del autoconcepto

De acuerdo con una teoría conocida como la teoría de la identidad social (desarrollada por Henri Tajfel en la década de los setenta), el autoconcepto se compone de dos partes fundamentales: la identidad personal y la identidad social.

Nuestra identidad personal incluye variables tales como los rasgos de personalidad y otras características que hacen a cada persona única. La identidad social por su parte incluye los grupos a los que pertenecemos dentro de la comunidad, la religión, la universidad o la propia familia.

Esta identidad social supone que una parte importante del concepto de sí mismo que cada uno de nosotros interioriza, se construye sobre la base de la pertenencia a determinados grupos sociales, con los que nos identificamos al objeto de reforzar nuestra propia identidad.

Factores que determinan el autoconcepto

Para el Psicólogo humanista Carl Rogers, el concepto de sí mismo se compone de tres factores diferenciados: 

  •  La imagen de ti mismo, o cómo te ves
  • El Yo ideal, o cómo te gustaría ser
  • La autoestima, o cuánto te valoras

En esta linea, Argyle (2008) considera que hay 4 principales factores que influyen en la autoestima:

1) La reacción de los otros. Si la gente nos admira, nos adula, nos busca, nos escucha con atención y se manifiestan de acuerdo con nosotros, tenderemos a desarrollar una autoestima positiva. Si por contra nos evitan, nos descuidan, nos dicen cosas sobre nosotros mismos que no queremos oír, también nuestra propia valoración será negativa.

2) La comparación con los demás. Si cuando nos comparamos con personas de nuestro grupo de referencia, concluimos que estas personas son más exitosas, felices, ricas o guapas que nosotros tenemos la tendencia a desarrollar una auto valoración negativa, si es al revés, nuestra autoestima se verá reforzada.

3) Los roles sociales. Algunos roles sociales llevan aparejado cierto prestigio, por ejemplo, médicos, pilotos, deportistas, presentdores…Esto sin duda promueve una autoestima elevada. Otros roles sin embargo están estigmatizados, como presos, enfermos mentales, desempleados, etc… Esto tiene por supuesto una consecuencia directa sobre la valoración que hacemeos de nosotros mismos.

4) Identificación . Es una variable dependiente de la anterior, ya que se refiere a la interiorización de los roles que desempeñamos. Esto hace que se conviertan en parte de nuestra personalidad, es decir llegamos a identificarnos con las posiciones que ocupamos, los papeles que desempeñamos y los grupos a los que pertenecemos

El autoconcepto y su importancia en la adolescencia

El fácil llegar a la conclusión de que el autoconcepto es un factor clave en la formación de la personalidad, que además, se relaciona con el bienestar personal a lo largo de toda la vida.

Desarrollar un autoconcepto positivo desde la adolescencia posibilita un buen ajuste psicosocial y previene futuros problemas psicológicos y de adaptación personal en general.

La Organización Mundial de la Salud en 1999 define las habilidades para la vida o competencias psicosociales como “la habilidad de una persona para enfrentarse exitosamente a las exigencias y desafíos de la vida diaria.

Entre las principales encontramos :

Resiliencia  es la capacidad para adaptarse a las situaciones adversas con resultados positivos. Se forma a partir de diversos elementos, como seria el autoconocimiento, el aprendizaje positivo, la adaptación al cambio, el reconocer la vida en etapas, la creatividad y el sentido de humor.

Empatía es la capacidad que tiene una persona de percibir los sentimientos, pensamientos y emociones de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar, es decir, como un individuo similar con mente propia. Por eso es vital para la vida social

Asertividad es una habilidad social que poseen ciertos individuos de comunicar y defender sus propios derechos e ideas de manera adecuada y respetando las de los demás.

La asertividad es una aptitud que le permite a la persona comunicar su punto de vista desde el equilibrio entre un estilo agresivo y un estilo pasivo de comunicación

Ser asertivo parte de ser honesto, ser oportuno y respetuoso.

Visión lobo, Taller equidad de genero, pretende brindar las herramientas necesarias para que seas capaz de enfrentar las situaciones de la vida de manera adecuada, y de esta forma ayudar al decremento en de la violencia en todas sus manifestaciones.

Olga Lidia Coronado Ramírez

Olga Lidia Coronado Ramírez

Originaria de Benito Juárez Sonora, curse mis estudios profesionales en Universidad de Sonora Campus Hermosillo obteniendo mi Licenciatura en Psicología Organizacional, La dinámica laboral me leva a realizar las especialidades en consejería familiar, manejo de la salud integral del adolescente, así como en arte terapia como herramienta terapéutica. Combinando mi labor como terapeuta y docente por los últimos 16 años.